Archive for the ‘1990's’ Category

h1

Intros míticas de series míticas: “Home Improvement”

marzo 17, 2010


Anuncios
h1

Wild Orchid (Cuando Mickey encontró a Carré)

marzo 5, 2010

Unos años después del bombazo que supuso “9 semanas y media” y debido a la consolidación como mito erótico de su protagonista, Mickey Rourke (que encarnó a la perfección al amante inquietante, misterioso y con cierta carga de perversión), Zalman King (creador de “9 semanas y media” (él escribió y participó en la producción del film de Adrian Lyne)) apoyado por Rourke decide volver a probar suerte con una nueva dosis de erotismo inquietante con mayor potencial visual que argumental fracasando en el intento de igualar los resultados conseguido con la mítica peli protagonizada por Rourke y Kim Basinger. “Orquídea salvaje”, además de estar escrita por Zalman King (de nuevo con colaboración femenina en la escritura del guión: el de “9 semanas y media” fue coescrito junto a Sarah Kernochan y el de “Orquídea salvaje” junto a Patricia Louisiana Knopp), también fue dirigida por él mismo y aparte de tener un resultado en taquilla bastante inferior a “9 semanas y media” el resultado artístico de la película también dejaba mucho que desear. Pero la peli sobre todo se ha convertido en un título mítico, y hasta me atrevería a decir que de culto, porque a partir de él se fraguó la relación amorosa entre Mickey Rourke y la modelo (debutaba en el cine con este film) Carré Otis, una de las relaciones más intensas y escandalosas de la historia del Hollywood de finales de siglo.


Mickey Rourke y Carré Otis al inicio de su relación


La película fue rodada en 1989 (estrenada en 1990) y por entonces Mickey aún continuaba con su esposa Debra Feuer con la que llevaba casado desde el año 1981 y con la que un año antes había realizado su única colaboración interpretativa en “Homeboy”. Ni siquiera las escenas rodadas con Kim Basinger o el maravilloso polvo con Lisa Bonet en “El corazón del ángel” habían logrado desestructurar la relación entre Mickey y Debra (aunque ella sabía que su marido no era ningún santo), pero bastó que apareciese Carré Otis para que Mickey y la Feuer acabasen divorciándose en el mismo 1989. La química que surgió entre Mickey y Carré era de esperar, ambos no solo eran guapos sino que también estaban como una chota. La pareja contrajo matrimonio en 1992, un año después de que Rourke decidiese volver al boxeo, y, como era de esperar en una relación vivida con tanta intensidad entre un hombre autodestructivo y una mujer enganchada a la heroína, corrieron numerosos rumores sensacionalistas y escabrosos sobre la pareja. A mediados de los 90’s la relación se hizo cada vez más tormentosa, antes de 1994 la Otis ya había cometido tres intentos de suicidio y su adicción a distintas drogas (predominando la heroína) cada vez era más grave por mucho que Rourke intentase sacarla de ese mundillo. En el año 1994 Rourke fue arrestado ya que Carré le denunció por malos tratos pero al final fue absuelto porque ella no presentó cargos. Según Rourke él jamás hubiese sido capaz de pegar a alguien a quien haya querido tanto y que lo que ocurrió fue que la pilló in fraganti metiéndose heroína con dos colegas drogatas, por lo que Mickey la emprendió a hostia limpia con los dos en un lugar público (trayendo consigo un gran escándalo puesto que uno de ellos tuvo que ser hospitalizado). En 1998 la pareja se divorció y Rourke pasó por uno de los peores momentos de su vida teniendo que ser ingresado en un centro psiquiátrico (no era la primera vez que padecía una de estas crisis). Él se arrastró e intentó que ella regresase a su lado pero ella se negó puesto que consideraba que si volvía con él volvería también a caer en las drogas. A día de hoy Carré Otis ha rehecho su vida con un científico con el cual comparte un hijo. Mientras tanto Mickey Rourke, que asegura que sigue enamorado de ella y que jamás lo podrá superar, vive una segunda adolescencia follándose a cuantas jóvenes modelos se le ponga por delante. Según palabras de Mickey lo que sucedió fue lo siguiente: “Conocí a una mujer que había sufrido tanto como yo y se armó la de Dios.”


Mickey Rourke y Carré Otis al final de su relación (el deterioro en ambos es notable)

Entrando ya a comentar la película, en “Orquídea salvaje” se nos traslada a un paraje exótico (Río de Janeiro) para contarnos la historia de un excéntrico e introvertido millonario interpretado por Rourke que provoca un morbo tremendo en cualquier mujer que se cruza en su camino. Jacqueline Bisset interpreta a una empresaria que contrata a una recién licenciada (Carré Otis) que apenas conoce más mundo que su pueblo. Debido a un asunto inesperado el personaje interpretado por la Bisset, que tenía una cita con el de Rourke, tendrá que ausentarse y mandará a Carré Otis a que acuda a la cita por ella. Poco a poco el personaje de la Otis acabará cayendo en la trampa de Rourke fascinada por el aura misteriosa que irradia y ante la que ni siquiera su resuelta jefa ha podido resistirse. Sin embargo entablar una relación amorosa con él será más complicado y tortuoso de lo que se podría esperar de cualquier relación convencional ya que el personaje de Rourke está lleno de secretos y complejos que le impiden tener contacto físico con cualquier otra persona.

La idea del personaje de Rourke es la muy interesante, se trata de un ser torturado al estilo de “El fantasma de la ópera” o “El hombre sin rostro” pero en lugar de estar deformado físicamente se traslada esa deformidad a una dimensión psicológica. La pena es que el guión no esté lo suficientemente depurado y se preste más atención en lograr una atmósfera anodina basada en el puro exhibicionismo. Eso sí, la atmósfera de exotismo erótico está muy conseguida y a ratos resulta fascinante gracias tanto al inquietante morbo de sus protagonistas como a los ambientes tropicales y carnavalescos que se nos retratan (¿tomaría nota Kubrick sobre el detalle de la fiesta erótica con la gente enmascarada para su “Eyes wide shut”? no lo creo, aunque nunca se sabe… ) y también a su hipnótica banda sonora predominando sobre todo las composiciones realizadas por Paradise (que alcanzan su cúlmen con ese pedazo de “Love theme”) y la inclusión del temazo “Wheeler’s howling” de The Rhytm Methodists en una escena gratuita en la que vemos a Rourke exhibirse meditabundo mientras conduce una Chopper (Rourke es un apasionado por la motos).


 

¿¿¿Tomaría nota Stanley Kubrick???

La película causó cierto revuelo con su estreno ya que fue calificada “X” puesto que, según los censores, contaba con escenas de sexo demasiado gráficas como para calificarla simplemente “R”. La calificación de película “X” iba a limitar su distribución, por lo cual Zalman King tuvo que recortar parte de la escena en la que Rourke y Otis echan el polvo ya que se rumoreaba que en un momento podía comprobarse que la penetración era real (cosa que los protagonistas negaron). Al parecer en el programa de Roger Ebert y Gene Siskel hubo un debate a este respecto en el cual Ebert mediante un fotograma de la película mostró que esa penetración no podía demostrarse puesto que los genitales de Rourke estaban entre sombras y no podían verse. Esto provocó que la película dejase de ser etiquetada como “X” y que tuviese que crearse una etiqueta nueva para las películas destinadas a un público adulto en los USA y que fue la de no recomendada a menores de 17 años. Finalmente la película fue estrenada en vídeo con el montaje del director.


Algunos fotogramas de la escena de la discordia

En cuanto a las interpretaciones decir que Mickey Rourke tiene esa presencia y sensualidad que tanto le caracterizaba aunque la composición de su personaje es mucho más exagerada que el John de “9 semanas y media” (a veces da la impresión de que nos encontramos ante una autoparodia). Jacqueline Bisset es una diosa, un millón de veces mejor actriz y de una belleza más fascinante que Carré Otis pero lo cierto es que en cuanto a morbo (que al fin y al cabo es la principal baza de la peli) la Otis no anda mal, de hecho su mayor logro es lo guapa que sale. Zalman King no es un gran realizador ni mucho menos uno al uso pero su labor por conseguir atmósferas y ambientes extraños y cargados de exotismo es bastante encomiable, además su obra adquiere un carácter personal y reconocible cosa que por definición le convierte en lo que la crítica denomina como auteur. King es una figura clave dentro el erotismo shoft, romántico e idealizado de la Ámerica de finales del siglo XX. A parte de convertir a Rourke en la fantasía de las jovencitas ochenteras con “9 semanas y media” (y después con “Orquídea salvaje”), también mostró al mundo el morbo de Sherilyn Fenn (actriz muy olvidada desde hace tiempo) con “Encrucijada de pasiones” (debut en el cine de Milla Jovovich) y de Linda Fiorentino en “Wild Fire”. Pero sin duda su gran logro desde “9 semanas y media” (aunque no llegase a convertirse en el fenómeno que fue esa película) fue la mítica serie para dultos de los 90’s “El diario del zapato rojo” en la que David Duchovny nos presentaba en cada capítulo distintas historias que giraban en torno a relaciones sexuales que guardaban el nexo en común de ser tortuosas. Por otra parte, decir que en el 91 dirigiría una segunda parte de “Orquídea salvaje” pero esta al parecer vez la función ya no la salvaba ni el Tato.


“Orquídea salvaje” es una película que a día de hoy se ha quedado un tanto trasnochada aunque de todas formas en su época no supuso ninguna novedad, recordemos que en 1990 se retornó al modelo de historias románticas más convencionales gracias al éxito ese mismo año de “Ghost” y “Pretty Woman” que poco tenían que ver con la visiónsobre la pasión primitiva sin límites que trataba de mostrar Zalman King.


Más imágenes:


Imagen promocional

Cartel italiano con una anodina imagen de Mickey Rourke

Los protas una vez se lanzan le seguirán dando hasta en los créditos finales

Más imágenes de la película
h1

Aquellas míticas series de lo 90 de las que nadie se quiere acordar: “Weird Science”

marzo 3, 2010

En el año 1994 el canal USA Network basándose en el clasicazo ochentero de John Hughes, “La mujer explosiva (Weird Science)”, decidió llevar a cabo una teleserie siguiendo las aventuras de los dos pajilleros protagonistas de la historia de aquella peli que creaban a la mujer perfecta mediante un ordenador. En la serie se repetían los mismos personajes que en la película solo que por motivos evidentes eran interpretados por otros actores, destacando sobre todos Vanessa Angel en el papel de Lisa (la mujer perfecta que los frikis crean mediante el ordenador) que se convirtió en una pequeña fantasía erótica para los jóvenes de los 90’s a la que después veríamos en “Vaya par de idiotas” (la peli de los Farrelly) y que aunque estaba buena no llegaba a desprender el morbo sobrehumano que desprendía Kelly LeBrock en la surrealista película de Hughes. También se repetía el tema central de su banda sonora (el mítico “Weird Science” de Oingo Boingo).
La serie duró cinco temporadas de 1994 a 1998, y en España se estrenó en La 2 de TVE (en los 90’s esta cadena nos trajo algunas de las mejores sitcoms de los USA) con el título de “Una chica explosiva” (cambiando un mínimamente la traducción que se hizo del film original, supongo que para diferenciar la peli de la serie). El nivel artístico de la serie evidentemente estaba muy por debajo del de la película de John Hughes pero creo recordar que cumplían con su condición de sitcom para el consumo rápido y como simple entretenimiento para desconectar (lo que para mí es más que suficiente). Además los toques de fantasía y los FX para el tipo de producción que era no estaban del todo mal. Como dato a tener en cuenta también hay que decir que sus creadores, Alan Cross y Tom Spezialy, habían trabajado como guionistas en la mítica y entrañable serie de culto de los 90’s “Parker Lewis nunca pierde”.

Vanessa Angel (mito erótico noventero que no terminó de cuajar)
h1

La reducción de pechos de Soleil Moon Frye

febrero 9, 2010

Documentándome por internet sobre Soleil Moon Frye al publicar la anterior entrada, en la que la serie de los 80’s “Punky Brewster” era la protagonista, me topé con el siguiente artículo de la revista “People” sobre la actriz (que por entonces tenía 16 años) que me ha parecido bastante revelador e interesante ya que en él se habla de la operación de reducción de senos a la que se vio sometida por entonces. La noticia (por otra parte de ninguna actualidad) me ha parecido reveladora sobre todo por el recuerdo que guardo de uno de los capítulos de “Punky Brewster” en el que en pleno proceso de desarrollo y ya entrada en la pubertad (debía ser de las últimas temporadas) Punky tenía unos senos mucho más desarrollados que sus amigas, las cuales envidiaban a Punky por sus melones (la pija del grupo llegaba a decir, en el colmo de la obsesión, que había que dormir tumbada boca arriba para que las tetas creciesen firmes! e incluso el grupo de amigas llegaron a comprarse un extraño aparato que debía presionarse a modo de pinza en la zona de los senos para que estos creciesen!), sin embargo Punky se sentía triste pues su avanzado desarrollo femenino la daba a entender que estaba creciendo y ella no deseaba hacerse mayor pues la infancia que había vivido junto a George representaba para ella su idea de la felicidad y tenía miedo que dejase de ser la niñita de George.

Soleil Moon Frye (la de rojo) luciendo sus pedazo de domingas a principios de los 90

Al parecer Soleil Moon Frye en la vida real no solo se sentía incómoda con sus tetazas sino que odiaba su aspecto físico en general por lo que en la etapa de cambios que todos sufrimos a los 15 años Soleil decidió operarse (quien ha estado forrándose de dinero desde bien niña se lo puede permitir) no solo para reducirse los pechos sino también para reducirse las nalgas y que la practicaran una rinoplastia (de ahí el cambio radical en el aspecto de la actriz). El artículo de “People” además también plantea (poniendo el ejemplo de Soleil) la problemática que trae consigo el hecho de que las adolescentes se sometan a este tipo de intervenciones.
Os dejo con el artículo:

Artículo de la revista “People” del 26 de Abril de 1993
h1

The Substitute

enero 18, 2010

“El sustituto” es un entrañable film de acción de Robert Mandel destinado al consumo rápido y que pese a estar devaluado por gran parte de la crítica no deja de ser una de las películas clave a la hora de hablar del subgénero de aulas conflictivas que se consolidó en los 60’s con “Rebelión en las aulas” protagonizada por Sidney Poitier y que en los 90’s vivió su renacimiento.
En la película nos encontramos con un Tom Berenger en plena forma interpretando a un mercenario del gobierno de los USA que luchó en el cuerpo de Marines durante el conflicto de Vietnam y que tras llevar a cabo con su equipo una misión de ataque fallida en Cuba regresa a los Estados Unidos con el fin de reencontrarse con su novia en Miami y dejar la vida de mercenario. Para su sorpresa una vez en Miami no hallará la tranquilidad que esperaba ya que su novia, que es profesora en un conflictivo instituto de la ciudad, tiene un problema con el alumno más macarra del insti el cual hace que un matón la ataque rompiéndola la rodilla. Ante esta situación el prota decide ejercer de profesor sustituto en el centro sin que se entere su novia para averiguar qué tipo problema criminal se está cociendo en la escuela y de paso poner a algunos capullos las cosas en su sitio. Una vez infiltrado en el instituto comenzará a investigará con la ayuda de su antiguo grupo de mercenarios hasta llegar a averiguar que el instituto está siendo empleado como una red de narcotráfico y que no solo el macarra que puteó a su novia está metido en el sarao sino que también lo está el director del centro.
“El sustituto” podría parecer algo así como una versión reaccionaria de “Rebelión en las aulas” pero no creo que sea así ya que si quitamos el hecho de que la acción transcurre en un centro de estudios conflictivo y que el prota es un tío con cojones (y el actor que lo interpreta también) no creo que haya más puntos en común entre las dos películas. En “El sustituto” no nos encontramos con el discurso conciliador de “Rebelión en las aulas”, al contrario su discurso es destructivo y reaccionario, la película surge como una propuesta destinada simplemente al puro entretenimiento testosterónico más que como un análisis social. El personaje de Berenger no tiene los mismos motivos e ideales que el de Poitier para dedicarse a la enseñanza: a Berenger (aunque finalmente consiga conectar con sus alumnos (con los que realmente lo valen y son buena gente)) el único motivo que le mueve es el de la venganza. Por otra parte también cabe decir que como película “El sustituto” es mucho más potente y no se ha quedado ni la mitad de desfasada que “Rebelión en las aulas” (también es cierto que hay una diferencia de tiempo entre ambas de 29 años: “El sustituto” es de 1996 y “Rebelión en las aulas” de 1967). Si nos podemos ha buscar precedentes para “El sustituto” nos encontramos con dos muy claros: primero (y probablemente decisivo para que “El sustituto” se llevase a cabo) el exitazo de un año antes (1995) producido por Jerry Bruckheimer y Don Simpson (los productores de moda por aquel entonces) y protagonizado por la siempre espléndida Michelle Pfeiffer“Mentes peligrosas”, film que volvió a poner en el candelero este tipo de películas y de la que el sustituto copia ambiente, estética y modelo de banda sonora rapera, y en segundo lugar estaría la mítica peli de finales de los 80’s “El Rector”, que protagonizó un pletórico James Belushi secundado por el gran Louise Gosset Jr., película que sentaba las bases sobre este tipo de películas y de la que “El sustituto” toma prestado el carácter de justiciero de su héroe al que no le quedaba más remedio que acabar liándose hostias con los niñatos hijos de puta del instituto.
Pero “El sustituto” a diferencia de las películas anteriormente citadas no se centra solo en el aspecto escolar y en la desorientación de los alumnos sino que esta vez realmente hay una organización criminal de alto standing que opera empleando el instituto como tapadera. Por tanto quien se espere una reflexión sobre la situación de la juventud marginal en la América de los 90’s quedará francamente decepcionado ya que el mundo escolar se emplea como mera excusa para el empleo de la acción.
Posiblemente la película en manos de otros responsables hubiese sido un mierdón más pero Robert Mandel demuestra tener pulso para dirigir una cinta de acción y sabe dotar al producto de personalidad y dignidad. Pero a parte del trabajo de Mandel el papel que ejerce Berenger (nos guste o no este papel es uno de los más recordado de ese gran actor que en su día estuviera nominado al Oscar por su magnífico papel en “Platoon”) en la película es capital pues con su sola presencia consigue salvar la función de lo que en manos de otro actor hubiese sido un desastre. Dándole la réplica nos encontramos con Ernie Hudson (el mítico Winston de “Los Cazafantasmas”) realizando una de sus interpretaciones más conseguidas como el director del instituto y llenando también con su presencia determinados agujeros que pudiera tener la película. Además un detalle por el que la peli siempre será recordada es por ser “aquella película en la que Marc Anthony salía haciendo de macarra hijo de puta, en el papel del cabronazo de Juan Lacas”. Por lo demás con respecto al reparto también habría que destacar a Diane Venora, muy creíble en su interpretación de la novia de Berenger, y dentro del grupo de mercenarios (los colegas de fatiga de Berenger en la peli) no encontramos ahí tenemos a gente como Luis Guzmán y William Forsythe.
Pero la peli no solo es mítica por lo que he comentado, sino también por su buen puñado de momentazos y frases como los que expongo a continuación:
– Cuando Berenger intenta ser asesinado en la biblioteca por los macarras liderados por Marc Anthony, al final sigilosamente acaba tirándoles uno por uno a sangre fría por la ventana en una caída es de unos tres pisos de altura (sin duda el gran momento de la peli).
– Cuando uno de los alumnos le tira con una lata y Berenger tras pararla se la lanza a la cara tirándole de la silla (menudo animal!).
– La solemne frase que suelta Berenger a su clase depués de demostrarles sus métodos: “Yo estoy al mando de esta clase. Soy el guerrero jefe. Soy el dios despiadado de cualquier cosa que se mueva en mi universo. Jodedme y sufriréis mi cólera!”
– El momento en que después de que la novia le dice que no quiere que haga nada al macarra de Lacas porque, conociéndole, seguramente acabará lanzándole una granada, a lo que Berenger replica testarudamente:“Pues si ha sido él, es lo que se merece.” (jajaja)

                                                       Te vas a cagar…
A pesar de contar con muchos puntos a su favor “El sustituto” no es ninguna obra maestra, ni siquiera dentro de su género, y por tanto también tiene algún que otro factor en su contra como el hecho de que Berenger con un arma o en escenas dramáticas se desenvuelve perfectamente pero sin embargo las escenas de lucha no son su fuerte precisamente, y como muestra de esto ahí queda la escena en la que emplea técnicas de karate contra el indio grandullón que parte la rodilla a su novia, momento con una coreografía muy poco natural que seguramente fue debida a la inexperiencia de Berenger en este tipo de escenas (Norris o Seagal en cambio suplían sus carencias interpretativas en este campo). También el hecho de andar entre dos subgéneros distintos que adoptan dos atmósferas diferentes dentro de la peli: por un lado la del profesor que planta cara a los alumnos rebeldes y por otro el de el grupo de mercenarios que desarticula una red de narcotráfico, puede descolocar a más de uno, aunque a mí me parece una mezcla delirante y genial.
Por otra parte hay que citar su adecuada banda sonora en la que predomina el Gangsta rap y que va muy acorde con el ambiente y la temática de la peli, aparte de la compuesta por Gary Chang para la película que cumple correctamente aplicando tensión a las escena de acción.
En difinitiva, uno de los films de acción reaccionarios y escolares más memorables de los 90’s. Dos años después de su estreno se realizó una secuela con Treat Williams como protagonista que intentó copiar la fórmula de la primera con un resultado mucho más desafortunado, y que yo sepa el mismo actor también realizó una tercera entrega, pero eso es otra historia…
Más imágenes:

h1

Intros míticas de series míticas: “Blossom”

enero 14, 2010
h1

Timecop

diciembre 11, 2009

“Timecop” es sin duda uno de los títulos más míticos y emblemáticos dentro de la carrera de Jean-Claude Van Damme, un título que puede que se ganase a pulso la condición de peli de culto por su admiradores pero personalmente yo no me incluyo en ese saco. Es cierto que la peli tiene cierto encanto en según que momentos pero viéndola años después he de decir que me ha defraudado por completo.
Esta peli fue hecha para Van Damme cuando se encontraba en la cresta de la ola y era una de las estrellas de acción más rentables de Hollywood. Un año antes Van Damme había estrenado “Blanco Humano” (que fue el estreno de John Woo en Hollywood y peli molona donde las haya en la que vimos a un Van Damme duro como el granito y bastante evolucionado como actor) que había tenido cierto éxito pero que aún no había llegado a ser un gran taquillazo hollywoodiense. Fue solo un año después, en 1994, con “Timecop” cuando Van Damme alcanzó la cima logrando el mayor éxito de su carrera recaudando 12 millones de dólares el día de su estreno. Además de éxito comercial también fue la peli de Van Damme con mejores críticas hasta ese momento.

“Timecop” muestra tal vez la trama más compleja con la que había contado una peli de Van Damme entonces, lo que no quiere decir que fuese la mejor (de hecho yo creo que está bastante mal llevada). La trama, que incluye proyectos del gobierno y morralla de ese tipo podría sintetizarse en: Van Damme es un policía al que en 1994 matan a su mujer y diez años después dado que la policía puede realizar viajes en el tiempo decide volver para cambiar su pasado y de paso también su atormentado futuro. Está claro que en la peli no se realiza un gran estudio sobre los viajes en el tiempo pero habría que ser bastante iluso para esperarse algo tan pretencioso en un título de estas características. Realmente si “Timecop” no me ha agradado es por ciertos factores que no tienen que ver con el hecho de que no se parezca en nada (excepto en lo de viajar en el tiempo, claro) a “Regreso al futuro”.

La peli es un producto hecho para el simple entretenimiento (cosa que no pongo en duda), pero es que a mí personalmente de entretenerme casi nada, de hecho me ha aburrido un motón con momentos pesados como esos diálogos pseudopolíticos entre miembros del gobierno o esa falta de solvencia en aquellas escena en las que no hay acción… Siendo sincero he de decir que el apartado de acción de la peli tiene bastante calidad y Van Damme borda las escenas de lucha como era de esperar, y aparte la peli cuenta con los típicos elementos vandammenianos: escena en la que se le ve el culo, apertura de piernas, elevaciones imposibles de la pierna, patadas giratorias, el folleteo de rigor, e incluso en un instante podemos ver a un Van Damme duplicado (técnica que ya utilizó en “Doble Impacto” y que repetiría en otros títulos más adelante). Sin embargo dado a lo comercial y la falta de espíritu de la peli ni siquiera esos elementos la salvan. Otro de los puntos que tiene en su contra es que la peli cuenta con una ambientación poco conseguida (con la temática y el presupuesto del film se podrían haber currado este aspecto un poco más) y aparte de Van Damme el resto de personajes apenas tienen carisma.

La peli fue dirigida por Peter Hyams (que pese al escaso empeño que parece que puso en dotar de espíritu a la peli sin embargo consiguió que funcionase en taquilla de maravilla) con el cual Van Damme volvería a trabajar en la mucho mejor y más entretenida película “Muerte Súbita”. Con “Muerte Súbita” se pretendió volver a lograr de nuevo el éxito de “Timecop” debido al fracaso total que supuso “Street Fighter”, sin embargo aquel argumento deudor de “Jungla de cristal” protagonizado por Van Damme bajo las órdenes de Hyams no logró cuajar como “Timecop”, en parte porque la interpretación del Coronel Guile en “Street Fighter” dejó bastante mala estrella en el actor.
En fin, un título mítico que seguramente cuente aún con muchos fans pero que vista a día de hoy me ha parecido un bodrio. Menos dinero y más cojones hubiesen hecho falta para que la peli molase de verdad.
Más imágenes:

Imágenes de la película