Archive for 17 noviembre 2009

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Cuando Mickey Rourke se cruzó con Enrique Iglesias (le soltó un par de yoyas)

noviembre 17, 2009

Quiero que quede claro que ni soy admirador de Enrique Iglesias ni siento un profundo deseo homosexual hacia su persona pero la delirante (sobre todo por la polémica que ha dado algo tan inocente) noticia que comentaba ayer me hizo remitirme al clip que Iglesias realizó solo un año después de “Sad Eyes” con el exitazo comercial de “Hero”. Parte de la expectación que desató el videoclip del single se debía a la aparición en él de uno de mis grandes ídolos: Mickey Rourke. Rourke estaba pasando por una de las etapas más decadentes de su vida: el boxeo y los excesos acompañados de intervenciones quirúrgicas habían desfigurado su otrora bello rostro. Intentó dar por culo a la industria de Hollywood y ésta le dio por culo a él. Hacía solo unos pocos años que su matrimonio con Carré Otis se había ido a pique (por lo que el actor casi se suicida) y estaba completamente arruinado económicamente (hasta tuvo que deshacerse de su colección de motos). Es probable que a Mickey no le quedara más remedio que agarrarse a un clavo ardiendo pero estoy seguro de que su colaboración en el vídeo le reportó un considerable sustento económico (más de lo que cobraría en las producciones independientes en las que por entonces le daban algún papel) que le ayudó un poco a salir del bache en el que estaba metido (por otra parte estoy convencido de que se lo pasó de puta madre rodando el videoclip). Para muchos será una puta mierda de vídeo de la típica canción de los 40 Principales pero a mí realmente me mola: cuenta la típica historia romántica con un mafioso al que se la juegan y acaba vengándose. El vídeo es un producto mainstream de calidad y además cuenta con una ambientación en un desierto y una fotografía bastante buenas. Mickey Rourke borda un papel hecho a su medida y solo por las hostias (aunque no se ven tantas como a muchos nos gustaría) que le mete a Enrique Iglesias ya es razón suficiente para considerar al vídeo como un videoclip mítico y de culto. Además de Rourke como estrella también aparecía Jennifer Love Hewitt realizando el papel de la novia de Iglesias. Dos años más tarde, en 2003, Rourke e Iglesias volverían a colaborar en el bodriazo de Robert Rodriguez: “El Mexicano”.
El vídeo, como siempre, aquí abajo:
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Enrique Iglesias se hace un pajote

noviembre 16, 2009

Aparte de mancillar uno de los mayores éxitos de Bruce Springsteen (“Sad Eyes”), en el año 2000 el hijo de nuestro Julio Iglesias protagonizó un clip de esta versión que iba a ser lanzado como single pero que fue vetado por la cadena MTV ya que lo calificó de demasiado explícito. Al parecer este vídeo, que ha sido subido a internet, está creando expectación y polémica nueve años después de su gestación. Entiendo que algo así pueda despertar el morbo y curiosidad de la gente aunque la verdad es que la cosa no es para tanto. Al Quique se le ve desde la espalda haciendo un leve movimiento de frotamiento (es pijo hasta para pajearse) durante unos breves fragmentos de segundo pero no es nada más explícito que lo que se pueda ver en clips de otros artistas, por tanto el problema debe radicar en el popular artista que lo protagoniza y la imagen que el público tiene de él. Lo cachondo del vídeo es que esta vez en lugar de que la chica (que es una puta en el verdadero sentido de la palabra) caiga rendida a sus pies es él el que se obsesiona con ella viéndola en un anuncio de contactos por televisión, de ahí que le de por tocarse y montarse una fantasía al estilo de “Pretty Woman” en la que él la recoge en su limusina mientras ella hace la carretera y luego la echa el polvo del siglo (el detalle de la barra de strip-tease como saliendóle de la entrepierna (jajajajaja) es un momentazo único!). Lo curioso de la historia es que la chica que interpreta a la puta es la pornstar Cassidey de la que al parecer Enrique Iglesias se había quedado pillado en la vida real!
Aquí abajo os dejo el videoclip:
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Cruising

noviembre 11, 2009

El término Cruising (con el que William Friedkin titula una de sus más personales, oscuras y mejores películas) en la jerga gay se emplea para referirse a salir por la noche en busca de ligoteo y sexo ocasional entre dos hombres; es decir salir “A la caza”, como libremente se tituló en España a la película. El cruising es precisamente el tema central de la historia de “A la caza” en la que un policía heterosexual se infliltará, con la ambición de convertirse en inspector, en el ambiente gay neoyorkino para dar con un psicópata cuyas víctimas son siempre homosexuales.
Friedkin había dirigido el gran film de terror de los 70 (“El Exorcista”) y el gran thriller de acción de los 70 (“The French Connection”), y con “A la caza” aparte de aunar ambos estilos (por supuesto el esquema de thriller predomina sobre su parte terrorífica) se despide de la década de los 70 (que fue su etapa dorada) estrenando en 1980 uno de los thrillers más sórdidos rodados hasta la fecha en el que el espíritu del nuevo y rebelde cine americano de los 70 sigue presente. Por supuesto a día de hoy la peli no debe causar el impacto que causó en su momento pero ya quisiesen muchas películas de hoy día ser tan arrebatadoras y fascinantes como esta perturbadora crónica policial que Friedkin se marcó con sus santos cojones. Friedkin ya había tratado el tema de la homosexualidad de un modo más progre e inocente en “Los Chicos de la Banda” pero ese descenso a los infiernos de la cultura norteamericana en el que se retrataba el lado más sórdido del ambiente gay que fue “A la caza” hizo correr ríos de tinta y conllevó a que el colectivo gay estadounidense se movilizase en contra de la peli, algunas de estas asociaciones llegaron incluso (durante su realización) a sabotear el equipo de rodaje, agredir al equipo técnico e incluso a amenazar al propio Al Pacino, probablemente sin ser conscientes de que estaban ahorrando el trabajo sucio a los conservaduristas censores. De entre las múltiples barbaridades que llegaron a decirse sobre la peli, el crítico Arthur Bell soltó que la peli “incitaría a matar y mutilar a los gays”.
Dicho esto queda claro que “A la caza” fue un film maldito desde antes de su estreno, pero no solo por esta razón se trata de una película de culto pues como película cuenta con suficientes alicientes para que se forme un culto en torno a ella.
Friedkin, basándose libremente en la novela de homónimo título escrita por un periodista llamado Gerald Walker, nos sumerge en un infierno urbano (de similar manera a la que lo hizo Coppola con su versión de “El corazón de las tinieblas” en “Apocalipsis Now”) en el que vemos como su protagonista (magníficamente interpretado por un Al Pacino que aún hacía papeles realmente interesantes) se ve atrapado por el mundo en el que se ha adentrado durante un duro proceso de transformación en cuerpo y alma. A lo largo de la peli veremos un sinfín de perversiones sadomasoquistas ya sean perpetradas en la habitación de un motel o en los garitos que frecuenta Pacino, donde las chupas y gorras de cuero son la estética que predomina y que marca la actitud del sector gay más pervertido. Entre las muchas escenas que destacan de la peli podemos ver un crudo primer asesinato en clave de bondage, Al Pacino marcándose uno de sus míticos bailes discotequeros como también haría en “Scarface” y “Atrapado por su pasado”, el negro enorme semidesnudo y con sombrero de cowboy que pega bofetones a Pacino y un sospechoso durante un interrogatorio (un recurso casi surrealista) o ese plano final de Pacino volviendo a su anterior vida afeitándose con mirada de desequilibrio mientras su novia se pone su atuendo de ir de cruising y de fondo suena una sinfonía de Luigi Boccherini.
A parte de Pacino en la peli nos encontramos entre otros a Paul Sorvino (que ya había aparecido con Al Pacino en “Pánico en Needle Park”) haciendo de capitán de policía en uno de los papeles más importantes de su carrera, Karen Allen (la Marion de “En busca del arca pérdida”) haciendo de la novia de Pacino, y las pequeñas apariciones de dos actores míticos de la televisión de finales del siglo XX: Ed O’Neill (mítico Al Bundy de “Matrimonio con hijos”) y William Russ (el padre de Cory en “Yo y el Mundo”). Para la banda sonora Friedkin contó con Jack Nietzsche, pero probablemente adquieren más importancia las canciones de punk y rock underground que se incluyen en la peli dando especial protagonismo al temazo “It’s so easy” de Willy DeVille que lo oímos durante un estupendo encadenado y en los créditos finales.
En fin, un peliculón de estética oscura y temática turbia que sin duda influyó en futuros thrillers como “El silencio de los corderos”. Una peli de imprescindible visionado, sobre todo para amantes de historias truculentas y de la estética nocturna, queer y barriobajera.
Más imágenes:

Dos futuras estrellas de la tele: Ed O’Neill (jovencísimo y con un curioso parecido a Robert De Niro) y William Russ.

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Under the Milky Way

noviembre 10, 2009
Después del mal sabor de boca que me dejó el último bodrio de Richard Kelly,The Box”, me envalentoné para revisar a su aclamado debut “Donnie Darko”. La verdad es que me esperaba lo peor porque a penas me acordaba de la peli y además, como ya he dicho, su última película no me había dejado muy buena sensación, pero al final el film me sorprendió y muy gratamente. Aunque generalmente los argumentos en los que se busca la complejidad hasta límites inconcebibles no suelen gustarme y considero que hay que tener buena mano (y es probable que Kelly no la tenga) para rodar este tipo de historias, parece ser que Kelly con “Donnie Darko” acertó (más teniendo en cuenta que es su ópera prima). Me ha encantado la ambientación de finales de los 80’s y todas sus referencias a la cultura popular de esta década junto con las apariciones del gran (y por desgracia difunto) Patrick Swayze y Drew Barrimore (qué pena que su papel no fuese más interesante). Pero sin duda uno de los puntos más sobresalientes de la peli, y que por supuesto tiene mucho que ver con la atmósfera y la ambientación del film, es su acertada banda sonora en la que nos encontramos con un buen puñado de temazos de la new wave ochentera. Una de estas canciones que no he podido quitarme de la cabeza desde que revisé la peli es “Under the Milky Way” de The Church, con cuyo videoclip os dejo a continuación.
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Telefilme inédito de José Luis López Vázquez

noviembre 6, 2009

Por desgracia ha habido que esperar a que López Vázquez fallezca para que un historiador encontrara una joyita oculta de su carrera. Se trata de un telefilme que nunca llegó a estrenarse en el que López Vázquez interpretaba a Gaudí!
Para más información pinchar AQUÍ.
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Dos plagios de Tarantino al cine latino

noviembre 5, 2009
El otro día comenté algunos plagios que Tarantino realizó del clásico de John Boorman “Deliverance” y ahora le toca el turno a dos plagios que hizo a partir de dos filmes rodados en países hispanoparlantes.
Esta entrada surge a raíz de que el otro día decidí dar una oportunidad al cine de Jodorowski a ver si encontraba esa maestría (que sigo sin encontrar y tampoco pierdo el sueño por ello) que tanta gente ve en su cine y decidí hacerlo revisando “Santa sangre” (que recordaba como la más accesible). El caso es que mientras intentaba prestar atención a las movidas que intenta mostrar con su cine el psicomago me sorprendí al ver un momento de la peli en el que el prota mata a la mujer (yo pienso que es un travelo, esos rasgos no son femeninos!) forzuda asestándole dos catanazos de un modo sospechosamente parecido al que el personaje de Bruce Willis hace en “Pulp Fiction” con uno de los violadores en la famosa escena en que dan por culo al personaje de Ving Rhames y que también se compone de plagios de “Deliverance” y “La última casa a la izquierda”.
Esto me llevó a recordar otro plagio del que aún no he leído ni oído nada (lo cual no quiere decir que no haya sido comentado) pero que yo personalmente siempre lo he notado. Se trata de la obra maestra de José Luis Garci, “El Crack” (mi peli española favorita), de la cual Tarantino plagia descaradamente la escena con la que se inicia la peli también para su “Pulp Fiction” con la escena en la que la pareja de atracadores interpretada por Tim Roth y Amanda Plummer atracan un restaurante de carretera (en la peli de Garci era la típica tasca de una gasolinera!) y uno de ellos al ver lo poco que tienen en la caja va recogiendo una por una las carteras de los clientes con una bolsa de basura (en “El Crack” usa una bandeja) hasta toparse con una persona a la que no le va a joder el almuerzo, el Jules interpretado por Samuel L. Jackson (que molará mucho pero al que el Germán “El Piojo” Areta interpretado por Alfredo Landa se le folla vivo; además lo de que la cartera de Jules sea “la que pone hijo de puta peligroso” no tiene nada que envidiarle el “Vareta, dame el mechero o te quemo los huevos”).

Estoy hasta los huevos de que la gente justifique a Tarantino diciendo que lo que realiza no son plagios sino homenajes… hagamos un poco de justicia y llamemos a las cosas por su nombre, lo que Tarantino hace son plagios como catedrales de grandes. Entiendo que a Tarantino pueda molarle “El Crack” y que la quiera homenajear pero llevar a cabo la misma escena por muy adaptada que esté a su modo no deja de ser una puta copia y eso, guste o no, solo tiene un nombre: PLAGIO.
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Atraco a las tres

noviembre 4, 2009

“Atraco a las tres” aparte de ser una peli en la que nos encontramos con una de las mejores y más divertidas interpretaciones del recientemente fallecido José Luis López Vázquez es una de las películas clave del cine español, una obra maestra decisoria de la nueva ola de cine hecho en España que explotó a finales de los 50 con cineastas como Pedro Lazaga, Mariano Ozores o Luis García Berlanga y una cantera de actores que contaba con nombres tales como los de Alfredo Landa, Fernando Fernán Gómez, Toni Leblanc o el propio José Luis López Vázquez, definiendo parte de la esencia del cine español y trayendo consigo la etapa en la que éste gozaría de mejor forma.
En “Atraco a las tres” se nos muestra la historia de un grupo de subordinados que trabajan en un banco y que, tras ser destituido de su cargo el director de toda la vida, deciden atracarlo y darse a la buena vida. Este argumento de película de atracos con plan estudiado y bien urdido que terminaría por convertirse en lo que ni los protas ni el público esperarían en un principio salió de la cabeza de Pedro Masó (fallecido hace cosa de un año) y Vicente Coello, los cuales luego serían ayudados para la adaptación al guión por Rafael J. Salvia. Como productor del film nos encontramos con José Alted (su única producción, pero colaboraría como director de producción en títulos tan míticos como “Las Ibéricas F.C.” o “Pepito Piscinas”) quien se encargó de elegir adecuadamente a José María Forqué (padre de la famosa actriz Verónica Forqué que ya había dirigido otro clásico como lo fue “091 Policía al habla”) como director de la película, realizando una labor de artesanía cinematográfica de las que a día de hoy ya no se dan.

La peli no tiene desperdicio alguno empezando por su troupe protagonista, una reunión de estrellas con talento que ya quisiese la saga Ocean’s del puto Soderbergh, en la que nos encontramos a José Luis López Vázquez como el inolvidable Fernando Galindo (personaje principal de la película e instigador del plan para atracar el banco) junto a sus entrañables cómplices del delito y compañeros de trabajo: Casto “Cassen” Sendra (con el que López Vázquez ya había demostrado tener química solo un año antes en “Plácido”), Gracita Morales (la pareja cinematográfica de López Vázquez con la que más química tuvo), Agustín González (que repitió otra colaboración fantástica con López Vázquez en la serie “Los ladornes van a la oficina”) y, los dos únicos que permanecen aún vivos, Manuel Alexandre (también colaboró con López Vázquez en “Los ladrones van a la oficina” y que en el film aparece tan entrañable como siempre) y Alfredo Landa (en su primer papel de importancia). En cuanto a secundarios destaca como la femme fatale que juega con los sentimientos del calenturiento personaje de López Vázquez la alemana Katia Loritz, Manuel Díaz Gónzalez como director al que despiden del banco y José Orjas como nuevo director, sin olvidarnos de los cameos de las míticas Rafaela Aparicio (con su papel característico) y Lola Gaos (como la hermana de López Vázquez en la peli). Mención aparte merece la maravillosa banda sonora de Adolfo Waitzman que tan bien capta el espíritu de la agridulce comedia ibérica.

La peli es un auténtico goce de principio a fin, de esas que puedo ver un millón de veces y la sigo disfrutando sin cansarme, una comedia (con el toque agridulce de la sociedad española) genialmente planteada que poco tiene que envidiar a otras producciones extranjeras de la época. Y es que para hablar del cine español con propiedad no nos podemos olvidar de “Atraco a las tres”, un fresco perfecto de una sociedad que todavía no ha cambiado. Para la posteridad quedan un montón de momentos y frases como las proferidas por López Vázquez como:- “Sin faltar conserje que todavía hay clases.” o:- “Fernando Galindo: un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo.” Sin olvidar su alentador discurso, antes de proponer el atraco, tras enterarse de que el director ha sido despedido:
“He dicho que me alegro y me alegro! Estoy harto de levantarme a las siete de la mañana, de trabajar como un esclavo, de que pasen millones por mis manos sin que le den a uno tiempo de saborearlos. En una palabra señor director: me he cansado de ser POBRE! Yo quiero veranear en la Costa Azul y pasar el invierno en Chamonix alternando con las campeonas del slalon gigante. YO, señor director, he nacido para vivir como un duque y usted ha sido el que me lo ha impedido.”

Por supuesto quedan muchas cosas por comentar, muchos detalles inolvidables en el tintero, pero lo mejor que se puede hacer para rememorarlos es volver a ver la peli y homenajear de paso a López Vázquez como merece. Más peliculones así en vez de subvencionar bodrios panfleteros a gentuza como Fernando León de Aranoa es lo que haría falta en el panorama actual del cine español.
Más imágenes:

Cameos de Rafaela Aparicio y Lola Gaos

Una imagen irrepetible: José Luis López Vázquez cara a cara con Alfredo Landa

Manuel Alexandre y Alfredo Landa: dos de los grandes y tras la muerte de López Vázquez, los únicos protagonistas del film que continúan con vida

Más imágenes de la película